Violencia en el fútbol base




Todo lo que vimos en el último capítulo de este blog es violencia en el fútbol de élite, pero hay otra violencia que podríamos decir que es quizás hasta mas peligrosa. Es la violencia que hay en el fútbol base, y ahí no podemos echarles las culpas a los medios de comunicación, yo diría que los primeros en culpar serían a los propios dirigentes, entrenadores, jugadores y por supuesto a los padres.

Desde pequeños, a los fútbolistas hay que enseñarles unos códigos de educación y respeto en cuanto a las normas y saber respetarlas. Con el paso del tiempo esto pequeñitos jugadores, se van haciendo más grandes y si no tienen una buena base en cuanto a normas y reglamentos, es cuando vamos creando verdaderos monstruos.

Todos debemos saber que esta es la base y que si inculcamos bien estas normas, valores, etc. tendremos buenos deportistas y mejores personas.

Lo que voy a comentar ahora es algo de mi experiencia propia en los 22 años que llevo de entrenador de fútbol base.

Cuando empecé en el año 1994, por supuesto que había violencia, pero no tanta como hay ahora en los campos de fútbol base, ya que todos los fines de semana siempre hay sucesos en distintos campos de nuestra comarca y creo que seguirán subiendo estos incidentes si no somos capaces de ponerles algún tipo de freno.

Considero muy importante que el entrenador enseñe esos valores y normas a sus jugadores desde pequeñitos, pero también que los propios padres también se los inculquen y que no solo quieran que sus hijos sean los mejores, marquen muchos goles, a costa de todo, y que lo importante, no se lo enseñe, que es el compañerismo, con su equipo y también con los del equipo contrario. Si desde esta edad empezamos a enseñarlos todos y bien, ya tendremos puesta la primera piedra para construir una buena casa.

Desde mi experiencia he visto como padres, me han quitado el habla porque sus hijos no han jugado tal o cual partido, cuando lo que pretendía era enseñarles a eso niños que lo que estaban haciendo no era lo correcto, pero el padre lo único que quiere es que su hijo juegue, para deleite propio, sin tener en cuenta que el fútbol se acaba y que al final lo que queda son los valores.

Actualmente hay mucha violencia en el fútbol base, y esto se debe, en mi opinión, a lo mal que ha crecido esta generación en cuanto a esos valores. ¿Culpables? Todos los que conformamos el fútbol base y creo que sería muy importante cambiar la dinámica.

Cuando pasen 10-15 años veremos si esa dinámica verdaderamente ha cambiado y si es así, entonces nos sentiremos todos un poco más satisfechos, porque se habrá conseguido algo fructífero, no solo para el fútbol base, sino para la sociedad.

Para termina solo decir, que actualmente y desde hace 11 años, en la reforma de los Estatutos y Reglamentos de la Federación Andaluza de Fútbol, se recoge una normativa, que resumiéndola a groso modo, viene a decir que si algún equipo, jugadores, entrenadores, auxiliares, delegados, público en general insulta, agrede, invade el campo y todo aquello que se salga del normal desarrollo del juego, será sancionado con pérdidas de puntos y hasta la expulsión de la competición de dicho equipo, amén de las sanciones económicas.

José Manuel Pérez Fernández, actual entrenador de la AD Cortijillos Senior y entrenador nacional UEFA Pro.

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