¿Y si tienes en casa un niño acosador?




Existen hasta cuatro tipos diferentes de acoso escolar

Empezamos el curso escolar, y los niños vuelven a ver a sus compañeros y vuelven a ese lugar, cole o instituto, en el que van a pasar muchas horas, y en el que debe haber, por supuesto, un entorno agradable.

El buen clima entre compañeros es fundamental para que todos se sientan integrados y aprovechen al máximo los recursos que se les ofrecen.

Por ello, ahora, en este inicio de curso es preciso concienciar tanto a los niños como a los padres del problema del acoso escolar, ya que con la integración de todos se puede diluir.

Hay distintos tipos de acoso escolar, y los tenemos que conocer todos para poder identificarlos y atajarlos:

  • Intimidación: Acto de hacer que los otros hagan lo que uno quiere a través del miedo. El miedo que provoca en la víctima genera ansiedad y sensación de angustia, provocada por la presencia de un peligro.
  • Coacción o violencia privada: Uso de la fuerza que se impone para obligar a decir o hacer algo en contra de la voluntad.
  • Manipulación social: conductas que pretenden distorsionar la imagen social del niño y “malmeter” a otros contra él.
  • Exclusión Social: Se excluye al niño, de forma deliberada, de la reunión social o de los juegos que se proponen. La exclusión puede ser pasiva, mediante la ignorancia, o activa, a través de la ridiculización o el acoso.

En este post me dirijo en especial a las familias cuyo niño no es la víctima, sino el acosador. Estos padres son una de las piezas más importante para que se acabe con el problema que su hijo está ocasionando. No se enorgullezca de que su hijo es líder por tener ese tipo de conducta, ni lo relaciones con “cosas de niños”, porque al otro lado hay una familia que está sufriendo las consecuencias de ese daño moral y/o físico.

Los niños acosadores tienen un perfil similar:

  • Baja tolerancia a la frustración
  • Falta de empatía
  • Sólo esperan y quieren que se haga siempre su voluntad
  • Ausencia de límites y normas

Por ello, si percibe que su hijo puede estar dentro de los acosadores, o ha tenido alguna llamada de atención por parte de otros padres o desde el centro escolar, actúe inmediatamente para que el acoso no vaya a más, no refuerce ese tipo de conducta ignorando la situación.

Todos tenemos hijos y pueden estar en cualquier lugar, víctima o acosador, por lo tanto, no podemos mirar hacia otro lado.

“El futuro de los niños es siempre hoy, mañana será tarde”. Gabriela Mistral.

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