Stop bullying




La carta de Diego a sus padres publicada en una red social, causó un fuerte impacto en la sociedad. Se trataba de una carta de despedida, donde les decía que no quería asistir más al colegio y que no encontraba otra manera de no ir. Los profesores cuentan que no había indicios de nada, que “Todo era normal”. Queda claro que no era normal, ya que lo que estuviera sucediendo afectó a este chico, de forma que no veía otra salida. Pero Diego no es el único…

Los padres, profesores, tutores y todos los adultos, debemos, y estamos obligados a estar pendientes de lo que pueda ocurrir en este tipo de situaciones, de los cambios que se puedan producir en el comportamiento del niño, de la relación con su entorno, e incluso de su alimentación. Detectar estos casos es responsabilidad absoluta de los adultos.

El acoso escolar es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico, producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado.

Por lo general, existe un perfil social que aumenta el riesgo de sufrir este tipo de acoso. Los más tímidos o los que destacan por su inteligencia o por alguna característica física, suelen ser el blanco perfecto para los compañeros. Normalmente, son chicos a los que les cuesta hacer amigos, y que el resto de sus iguales los definen como «raro».

Las víctimas tienden a ocultar a sus padres esta situación de acoso, generalmente por vergüenza, por ello debemos estar atentos y prestar atención a determinados indicios que nos darán algunas claves para conocer si nuestros hijos están sufriendo algún tipo de maltrato:

  • Se niega a ir a la escuela. Le cuesta mucho trabajo levantarse de la cama, se levanta protestando, los domingos por la tarde/noche comienzan los dolores de barriga, cabeza, etc…
  • Cambios en la alimentación. Puede perder el apetito, o por el contrario, comer en exceso.
  • Modifica su comportamiento. Se muestra miedoso, distraido, nervioso, y sobre todo no quiere o no sabe explicar el por qué de su comportamiento.
  • Trastornos del sueño. Se resisten con frecuencia cuando tienen que ir a la cama y suelen tener muchas pesadillas o terrores nocturnos.

La temprana detección del acoso es importantísima, ya que se trata de un hecho grave que sufren algunos niños y adolescentes, y que en algunos casos, por desgracia, puede llegar al suicidio.

“No solo eres responsable de lo que dices, sino también de lo que no dices” Martin Luther

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