Reflexiones sobre el fútbol base




Recuerdo cuando allá por julio del año 1994, llegué a mi casa y cuando me disponía a almorzar le dije a mi padre, «Papá voy a entrenar a un equipo Alevín», y la contestación fue «Bien hijo, me parece muy bien, pero no sabes la que te espera».

Mi primer equipo fue el Alevín del «C.F. NARANJITOS 82», donde llegué con ganas, desconocimiento en la materia, pero sobre todo ilusión por descubrir un mundo nuevo.

Tenía 24 años, ya  han pasado 22 años desde entonces y eso me hace ver las cosas de otra manera, y desde esa posición quiero con mi humilde opinión-reflexión, trasladar en esta página lo que pienso sobre el Fútbol Base.

Siempre quise realizar un proyecto de empezar con un equipo desde Prebenjamín y terminarlo en su 2º año de Alevín, para así ver y comprobar la evolución y progresión de los jugadores, tanto a nivel individual como colectivo, en todos sus aspectos y facetas, del entrenamiento, de la competición, etc. Dicho proyecto se llevó a cabo, empezando en la temporada 2008/2009 y finalizando en la temporada 2013/2014.

Y una vez acabado ese ciclo de 6 años,  mi reflexión y pregunta a la vez sobre el futbol base es ¿Realmente se educa y se enseña a los chavales (porque no debemos olvidar que primero son personas, luego son niños y por último son jugadores que practican un deporte, llamado fútbol) a realmente descubrir y realizar su deporte? ¿O únicamente se les enseña a ganar por encima de cualquier cosa o cuestión, anteponiendo todo lo demás?

Una vez lanzadas estas dos cuestiones, he de decir que, decididamente y a nivel general, no estamos educando y enseñando a nuestros chavales y jugadores, ya que valorando lo que veo en todas sus facetas, se antepone el resultado a la enseñanza y aprendizaje, y todo vale por tal de ganar.

Hay equipos que, alentados por sus entrenadores, padres, etc., buscan cualquier artimaña con tal de decir hemos ganado, pero me pregunto ¿se paran a pensar si eso sirve para algo?. Yo digo que no, que no estamos en un futbol profesional, sino amateur de base y que lo que realmente importa es que cuando se vaya a jugar los partidos, se haga eso, jugar, no perder tiempo, tirarse al suelo simulando lesiones y todo eso que vale, con tal de ganar.

Que cuando se vaya a jugar se haga lo que se entrena, sin miedo a fallar, que están en su derecho de fallar, y además que es bueno que fallen, que no importa el resultado, que lo que realmente importa es que los jugadores se diviertan jugando y sobre todo y por encima de cualquier cosa que dichos jugadores vean que de verdad el fútbol no es la artimaña, la trampa, sino que vean que es un deporte bonito, de lucha, de entrega, de solidaridad, de compañerismo y todos esos valores positivos que hay que darles a dicho chavales.

Mi conclusión final de todo ello, es que en todo el tiempo que llevo en este mundo, solo los que realmente amamos este deporte como entrenadores, tenemos la obligación de cambiar esa tendencia negativa que existe actualmente y que solo los que estamos dentro de ello, debemos y tenemos que seguir enseñando, educando, pero sobre todo quitando del camino a los que solo utilizan esas artimañas, para ganar por encima de cualquier cosa.

¡No olvidar que entrenamos a chavales de entre 4 y 15 años, en ningún caso son personas adultas y maduras! ¡Pensemos en ello!

José Manuel Pérez Fernández, actual entrenador de la AD Cortijillos Senior y entrenador nacional UEFA Pro.

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