Juan Batanero: “San Roque es un pueblo ejemplar y me quiero morir aquí”




Juan Fernández Batanero ha pasado consulta a Sanrópolis en la Alameda de San Roque y lo ha hecho para contar a nuestros lectores sus vivencias cómo médico de este pueblo. Estudió Medicina en Granada y se especializó en Anestesia y Reanimación. Antes de llegar al municipio, pasó por diferentes puntos de Andalucía. Ha sido reconocido con diferentes distinciones, como  la Medalla de Oro al Mérito al Trabajo a nivel nacional o el título de Colegiado Honorífico por el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos de España. Juan tiene 74 años y desde sus comienzos en la Medicina, y por todas las poblaciones por las que ha pasado, se ha encargado de forma altruista de los Asilos de Ancianos, asistencias a la Guardia Civil y sus familias, reconocimiento de deportistas o asistir como médico en eventos deportivos. Amante de los toros, la lectura, el flamenco y el Betis, asegura que quiere San Roque como su tierra natal. 

Pregunta: ¿De dónde es?

_DSC5803 (FILEminimizer)Respuesta: Soy de Valverde del Camino Huelva, pero me siento de San Roque porque soy hijo adoptivo de esta ciudad.

P: ¿Cómo fue su infancia?

R: Recuerdo una infancia plenamente feliz. Mis padres fueron ejemplares y mis hermanos también. Estuve en el único colegio que había en el pueblo, que era de monjas. El Bachillerato lo hice libre en Valverde e iba a Huelva a examinarme. Para poder hacer eso, nuestros padres contrataban a unos maestros para prepararnos.

“Recuerdo una infancia plenamente feliz”

P: ¿Por qué decidió estudiar Medicina?

_DSC5797 (FILEminimizer)R: Un día me entró un dolor y los médicos querían operarme de apendicitis. Sin embargo, hubo un doctor que, no conforme con el diagnóstico, quería que me observaran bien, porque lo que parecía que tenía era una pleuritis y no permitió que me operaran. Y acertó. Tenía unos 13 años y me llamó la atención. Se me ocurrió estudiar Medicina y aquí estoy.

P: ¿A qué se dedicaban sus padres?

R: Mi padre era maestro de escuela, pero no ejerció nada más que unos meses, porque estalló la Guerra y un hermano de él desapareció y a otro lo fusilaron, por lo que se tuvo que encargar del negocio de mi abuelo. Tenía una pequeña industria de unos 20 obreros que se dedicaban a hacer los envases de cartón en los que vienen las botas y el calzado de Valverde. Mi madre estudió hasta Bachillerato, pero estaba preparada, leía mucho.

“Mi madre estudió hasta Bachillerato,  estaba preparada y leía mucho”

_DSC5796 (FILEminimizer)P: ¿Dónde estudió?

R: En Granada. En aquellos tiempos un universitario era una persona importante. Granada es una ciudad muy pequeña, vivía de los estudiantes prácticamente. Una ciudad muy universitaria, dónde nos conocíamos todos.  Tengo muy buenos amigos, amistades que conservo. Comencé los estudios en Sevilla, pero tuve una mala experiencia con la pensión dónde me quedaba y decidí cambiar de ciudad. Mi padre me dijo que me fuera a cualquier lugar de España menos a Cádiz.

P: ¿Por qué Cádiz no?

R: Porque se llevó toda la Guerra en la cárcel de Santa Catalina y lo llevaron a fusilar 14 veces. Pero lo salvaban siempre porque él se presentó como barbero, era mentira. Entonces siempre decían que al barbero no. Claro, mi padre tenía un miedo horroroso. Quién le iba a decir  que iba a tener un hijo gaditano.

“Quién le iba a decir  que iba a tener un hijo gaditano”

_DSC5801 (FILEminimizer)P: Fue el segundo de su promoción

N: Sí. En mi curso empezamos unas 1.000 personas y terminamos unos 400. Mi padre siempre de decía “segundón”, porque fui el segundo cuando hice el Servicio Militar y salí el segundo de Alferez y terminé segundo en mi promoción de Medicina. Mi promoción fue muy buena, hay 12 catedráticos, uno de ellos Luis Rojas-Marcos, el prestigioso psiquiatra de Estados Unidos.

P: Comenzó a ejercer desde el primer momento.

R: Sí. Fui alumno interno desde el primer curso. Debido a que la economía en mi casa no era muy buena entré en el Hospital de la Salud. Comencé poniendo inyecciones, ayudando a operar y más tarde a poner anestesia. Las monjas me pagaban 500 pesetas al mes y me daba comida y cama. Cuando comencé a ganar dinero se lo empecé a mandar a mi madre. Cuando terminé la carrera me quedé pasando consulta en el Albaicín.

“Mi promoción fue muy buena, hay 12 catedrático, uno de ellos Luis Rojas-Marcos”

P: ¿Cuándo llega a San Roque?

_DSC5794 (FILEminimizer)R: Vine a ver San Roque en agosto de 1979. Me acuerdo que vine el lunes de resaca, entonces era una ciudad muerta. Decía que no me quedaba aquí. Como tenía muy buena nota tenía opción de irme a otro sitio. Sin embargo, al pasar por Torreguadiaro, paré en un bar para comer y hablando dije lo pensaba de San Roque, que era una ciudad muerta. Uno que me escuchó me dijo “ahí está el alcalde”. Y me lo presentó. Era Eduardo López. Me invitó a una paella y me convenció. Y aquí estoy. Tomé posesión en el año 1980.

P: ¿Y por qué San Roque?

R: Porque iba buscando un pueblo dónde hubiera mar. Anteriormente estuve en Jaén y estaba cansado de mares de olivo. Me integré muy bien. Aquí siempre he tenido bienestar. Me enamoré de Sotogrande cuando lo conocí. Me separé de mi mujer y me casé con una sanroqueña, que es lo mejor del mundo. Un pedazo de mujer.

“Me casé con una sanroqueña, que es lo mejor del mundo. Un pedazo de mujer”

_DSC5795 (FILEminimizer)P: Usted ama su profesión

R: Demasiado.

P: Ha vivido muchas situaciones complicadas en su profesión. ¿Alguna que le haya marcado?

R: Muchas. Recuerdo a una chica que tomó un antibiótico sin saber que era alérgica. Cuando llegó al centro de salud, tenía preparado un bisturí para abrirle a la altura de la tráquea. No hizo falta, porque me respondió a una inyección de adrenalina.

P: En 2011 le hicieron Hijo Adoptivo. ¿Qué sintió?

R: Fue un reconocimiento muy importante para mí. Que la gente con la que me relaciono cada día, acepten darme ese título es todo un honor. Me han dado más reconocimientos como la Medalla de Oro al Mérito al Trabajo, pero ser Hijo Adoptivo de San Roque es mucho más grande, porque esto lo he “mamado”.

“Que la gente con la que me relaciono cada día, acepten darme ese título es todo un honor”

P: También le han puesto su nombre a uno de los Centro de Salud de San Roque.

_DSC5802 (FILEminimizer)R: Recuerdo que estaba estudiando una tarde, porque nunca dejo de estudiar. Me llamó el alcalde para proponérmelo. No me lo podía creer. Primero inauguré el centro y ahora va a llevar mi nombre. Empecé aquí pasando consulta donde está el  Asilo. De allí pasamos a Los Regidores, luego a la calle Málaga y por último al Centro de Salud actual.

P: ¿Qué es lo que más le gusta de San Roque?

R: La tranquilidad. San Roque es un pueblo muy tranquilo. Es un pueblo ejemplar y me quiero morir aquí. Aunque no tengo prisa todavía –bromea-.

P: ¿Ha seguido sus pasos algunos de sus hijos?

R: Ninguno. Nadie ha hecho Medicina, aunque me hubiera gustado.

P: Usted ya está jubilado, pero ¿ha dejado de ser médico?

R: No. Estudio todos los días hora y media, porque mientras tenga bien la cabeza estoy a vuestra disposición.

2 Comentarios en Juan Batanero: “San Roque es un pueblo ejemplar y me quiero morir aquí”

  1. Es un placer haberte conocido,me encanta tu sencillez Y tú cercanía a las personas,Espero que nos sigamos viendo,en Béjar puedes contar con otro amigo,SALUD compañero

  2. Juan,me alegra verte en este periódico
    Eres una persona muy querida en mi pueblo, Que es el tuyo
    .hubo una época en la que me ayudaste mucho, Y eso no se olvida
    Gracias y Felicidades.

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