¿Hablamos de sexo?




Estos días se ha hablado, y mucho, de una pareja que ha sido “pillada” manteniendo relaciones sexuales en el Metro de Barcelona y cuyas imágenes han revolucionado las redes sociales. La libido la tendrían por las nubes, puesto que no pudieron esperar a llegar a casa.

La libido se define como el deseo sexual de una persona, pero a veces se pierde… La disfunción sexual hipoactiva se caracteriza por una disminución erótica, falta de deseo, no sentir excitación y/o incapacidad para llegar al orgasmo.

Todos estos síntomas desembocan en frecuentes problemas en la relación de pareja, que se bloquea, dando paso a males entendidos, discusiones, escusas, etc.

¿Pero, por qué se pierden las ganas?

  • Ansiedad: Te invaden pensamientos ansiosos, estás estresado por todo lo que tienes a tu alrededor y, en definitiva, no te centras en el momento pasional, por lo que no prestas atención a los pequeños detalles que te pueden hacer sentir bien.
  • Ha disminuido la atracción por tu pareja.
  • Depresión: Estás pasando por un mal momento en el que no tienes ganas de nada, y mucho menos que te hablen de sexo.
  • Fármacos: Determinados medicamentos producen efectos secundarios relacionados con la inapetencia.
  • Falta de juegos.

Sea cual sea la causa de esa falta de ganas, lo más importante es la comunicación con la otra persona, descubrir qué ocurre e intentar solucionarlo.

Si disfrutas con algo, seguro que quieres repetir, pero si algo no va bien o no te ha proporcionado lo que esperabas, te costará un mundo ponerte manos a la obra. Por eso, para que nos resulte más cómodo, erótico, agradable, divertido, pasional, etc. (este etcétera os los dejo a vuestra imaginación) hay que:

  • Decirle a la pareja lo que deseas y lo que te gusta o lo que no te gusta. Estas pistas son claves para estar bien y cómodos.
  • Aprovechar las miradas, las caricias y los movimientos para comunicarnos y ser cómplices de lo que está pasando.
  • Transformar los mensajes negativos por lo que sí nos gusta.
  • Entrenar el mindfullnes. Prestar atención a lo que sientes momento a momento. Si aprendemos a estar presentes, sin pensar en lo que nos rodea, solo sintiendo, el sexo será de un nivel extra.
  • Y por último, más imaginación.

Hay que romper con la creencia de que el sexo es un pecado, un tema tabú, de que es un mero trámite en la relación de pareja y del que solo los hombres disfrutan. El sexo forma parte de nuestra vida y sin duda es bueno para la salud mental.

“El principal órgano sexual es el cerebro y su herramienta más poderosa es la palabra”.

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