Fit Summer: consejos para cuidarse en verano sin renunciar a nada




Llegó el verano, por fin, el tan ansiado verano. Es una época de descanso, relax, ocio y diversión que podemos aprovechar para adquirir ciertos hábitos de vida saludables.

En mi blog de Sanrópolis os he hablado de la importancia del descanso, que es tan importante o más que el propio entrenamiento, aunque normalmente siempre solemos centrarnos en lo segundo.

Ahora en verano, parece que tenemos más aceptada la idea de que nos toca descansar, pero ¡cuidado!, eso no significa estar tres meses tumbados tomando al sol sin hacer absolutamente nada. Sí podemos bajar la intensidad de las actividades físicas que realicemos a lo largo del año y ser algo más flexibles con el esfuerzo.

Solo así conseguiremos evitar la frustración del tan duro mes de septiembre, cuando nos proponemos -en muchos casos sin éxito- retomar el deporte. Si no queréis que septiembre sea vuestra peor pesadilla, os recomiendo bajar la intensidad, pero no dejar de hacer actividad física porque sería algo parecido a volver a empezar de cero.

Recordad que no es bueno saltarse comidas. Ni el tiempo, ni la ocupación, pueden ser excusas para pasar por alto este hábito. Haciéndolo lo que provocamos es un déficit en nuestro organismo, que puede incluso llevar a la acumulación de líquidos o de grasas. Así que nuestro primer consejo Fit Summer de hoy es «come cinco veces al día sin saltarte comidas».

Si nos saltamos una comida lo que conseguiremos es que la próxima ingesta la haremos devorando con ansiedad. Además, como siempre digo, la ansiedad en sí no es mala en relación con la comida. Lo verdaderamente importante es que al tener ansiedad y hambre no se nos va a antojar comer brócoli o un trozo de sandía sino que probablemente acabaremos comiendo un pastel, un helado o cualquier otro alimento con un importante aporte calórico. Así que nuestro segundo consejo para mantener tu línea es ahorrar dinero en comprar comida basura en la playa.

Pero no todo va a ser tan estricto. Después de un paseo en bici o una ruta de senderismo por supuesto que puedes darte un pequeño y dulce capricho. Incluso en casa también se pueden hacer muchos ejercicios, evitando el calor de la calle. Sentadillas o abdominales, incluso viendo la tele. Solo hace falta un poco de voluntad.

Si vas de terracitas, elige uno o dos días al máximo por semana y cuidado con las bebidas excesivamente azucaradas o con exceso de calorías. Una cervecita no hace daño a nadie. Todo en su justa medida, sin abusar.

Y vete de barbacoas, claro que sí. O si no te invitan a ninguna, organízala tú mismo. En mis barbacoas, el pollo es el alimento estrella. Si ya lo acompañas de una buena ensaladita, algún batido de frutas (las sandías dan mucho juego) ¿quién necesita chuletas o chistorra?

Ahí llevas algunas libertades que puedes adoptar en tu verano para hacerlo más Fit. ¡A cuidarse y a disfrutar del solecito!

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