¿El amor duele?




Al igual que yo, probablemente habrás escuchado esta frase más de una vez. “El amor duele”, y parece que nos tenemos que resignar y sufrir. Pero esta frase está integrada dentro de las creencias tradicionales que siguen arraigadas en la sociedad actual.

Para empezar, tenemos que analizar qué relación tenemos y qué tipo de relación queremos. Si no coinciden, probablemente no estemos compartiendo nuestra vida con la persona adecuada. Porque el amor no tiene que doler ni angustiar, las relaciones de pareja tienen que ser serenas, con sus toques de pasión, entendimiento y compromiso.

En muchas ocasiones nos negamos a ver que una relación no va bien, que es tormentosa y seguimos empeñados en “secuestrar” ese amor… por eso sufrimos. No nos equivoquemos, el amor no se puede retener, tiene y debe ser libre.

Hay señales que nos indican que estamos perdiendo el tiempo en rescatar una relación que no tiene futuro, y las señales hay que escucharlas, para meditar y tomar decisiones. Hay unas más claras que otras, pero todas nos dicen que la cosa no funciona:

  • Piensas en el futuro, y esa persona no entra dentro de tus planes
  • Te piden o tu pides demasiados cambios en la forma de ser o actuar. Quizás quieras estar con otro tipo de persona
  • Se rechazan propuestas de cambios para mejorar la relación
  • Has idealizado la relación y no es lo que esperabas
  • Escusas de falta de tiempo

Estas señales se ven muy claras, ¿verdad? A simple vista parece que sí, pero no lo son tanto cuando estás inmerso en una relación tóxica. De hecho, siempre parece que las personas de alrededor lo llevan viendo durante muchísimo tiempo antes que tú. Y es aquí donde aparece otra creencia tradicional “el amor es ciego”.

Ahora bien, si dentro de las propuestas de cambios, la pareja está de acuerdo en solicitar ayuda para poder reflotar la relación, y los dos libremente quieren solucionar los problemas, la terapia de pareja es una muy buena opción.

Lo que se pretende en este tipo de terapia es que la pareja resuelva sus conflictos de la manera más eficaz, modificar el sentimiento negativo, utilizar los recursos para manejar las distintas situaciones, en definitiva, incrementar la satisfacción personal dentro de la pareja.

“Amar es la confianza plena de que pase lo que pase vas a estar no porque me debas nada, no con posesión egoísta, sino estar, en silenciosa compañía… Dar amor no agota el amor, por el contrario, lo aumenta. La manera de devolver tanto amor, es abrir el corazón y dejarse amar”. El Principito.

Se el primero en comentar

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.