Cuartel Diego Salinas, historia viva de San Roque




En pleno casco urbano, se asoma solemnemente el cuartel Diego Salinas el cuartel Diego Salinas que hoy alberga dependencias del Ayuntamiento de la ciudad. Sus edificios de arquitectura militar, sencillos y vestidos de una blanca pureza, son testimonios de la historia viva de San Roque. Nos perdemos entre estas vastas construcciones para conocer su pasado, entender su presente y valorar su futuro.

La ciudad de San Roque es arte y cultura, es fiesta y tradiciones, pero sobre todo es historia, mucha historia. En este pequeño rincón se concentran cantidad de episodios que tuvieron una influencia importante en el devenir no sólo de la zona sino del resto del país. Así, esta ciudad ha proyectado grandes personajes históricos en muy distintas disciplinas. Las calles del casco, declarado Conjunto Histórico-Artístico,  atestiguan este legado.

Nos proponemos conocer otro trocito de la historia de este municipio y para ello hemos contactado con dos personas que conocen la materia: Antonio Pérez Girón, cronista oficial de San Roque, e Irene Aranega, coordinadora de los museos sanroqueños.

Estos expertos coinciden en señalar la importancia mayúscula que el cuartel Diego Salinas tuvo en el desarrollo de la ciudad, atendiendo a las características militares de la población que nace como consecuencia de la Guerra de Sucesión y el traslado de los gibraltareños a la loma de San Roque. En este sentido, la ciudad contó con una presencia militar constante que constituyó la retaguardia de todos los intentos por recuperar Gibraltar.

Concretamente, este cuartel se construye mediante una Real Orden de 1774 en la que se aprueba el inicio de las obras. Así, el Diego Salinas se levanta en los terrenos donde hoy se encuentra la Casa Consistorial del municipio. Su construcción primitiva se basaba en materiales como piedra y barro que luego se cubrían con palmas, de ahí surgirá el nombre de ‘barracones’.

A lo largo de su historia, el cuartel sufrió diferentes modificaciones y no es hasta el siglo XX cuando se inician las obras de modernización. La recepción definitiva de esta nueva construcción se llevó a cabo el 24 de junio de 1927 a cargo del general inspector de ingenieros de la región, Eugenio de Eugenio Márquez.

El cuartel, que llegó albergar hasta seis y siete mil soldados, significó para San Roque “un importante dinamizador de la económica local. En aquellos momentos en los que se hacía la vida en la ciudad, la presencia de este acuartelamiento suponía ambiente y negocio para las pequeñas fábricas, para los bares, las panaderías y demás comercios que nutrían al cuartel. Esto generaba dinamismo y sobre todo mucha vida en la ciudad”, nos explica Pérez Girón, que así lo recoge en su último libro sobre el tema: “El cuartel de San Roque” (2007).

Precisamente, sobre este complejo militar, el cronista oficial ha escrito dos libros (“El cuartel Diego Salinas” de 1995) que han agotado existencia. Y es que han sido tantas las personas que, de muy distintos lugares del país, han pasado por este cuartel que el interés por su historia es muy demandado. “Se han agotado los dos porque por aquí pasó muchísima gente que tiene el recuerdo del cuartel y vienen pidiendo información”, añade.

Así, este acuartelamiento estaba involucrado de lleno en el desarrollo de la ciudad, colaborando estrechamente con el Ayuntamiento tanto en aspectos festivos como en el auxilio de personas; repartían el rancho a los más pobres y participaban en siniestros como por ejemplo las inundaciones. “Estaban muy implicados en la ciudad y colaboraban mucho”, subraya Pérez Girón.

Tras la marcha de la última fuerza que conoció el Diego Salinas, el Regimiento Pavía 19, la dinámica económica de San Roque había virado hacia un pueblo industrial y ya no dependía buena parte de este acuartelamiento.

Desde el cuartel de barracones hasta bien avanzado el siglo XX, existieron diferentes fuerzas militares que convivieron con los sanroqueños. En este sentido, cabe distinguir dos grupos que dejaron huella especialmente: el Batallón de Cazadores de Tarifa, una compañía emblemática que combatió en la Guerra de África. Así como el Regimiento Pavía 19, que con anterioridad había luchado en la Guerra de Cubra, también participó en la Guerra Civil y que protagonizó el cierre del Diego Salinas. Sin duda, dos fuerzas que destacan por su continuidad en el tiempo y por su especial relación con la población. Además, durante la Guerra Civil, en el cuartel se ubicó una academia de sargentos provisionales en el que la instrucción corría a cargo de profesores alemanes.

Asimismo, el Diego Salinas recibió dos visitas destacadas: la del rey Alfonso XIII en 1909 y la del Ministro de Guerra, Valeriano Weyler, tras la que se acometieron mejoras en las estructuras militares.

El edificio presenta una arquitectura militar propia de finales del siglo XIX y principios del XX. Así nos lo explica Irene Aranega, que señala como aspecto característico la importante cantidad de ventanales y los amplios pabellones que albergaban a las fuerzas militares. Además, anteriormente, dos garitas en la entrada daban la bienvenida al complejo que, entonces, se encontraba separado de la Alameda por una zona ajardinada y un muro de baja altura. Estas dos casetas de la entrada, aunque han sido remodeladas, se han conservado como testimonio de lo que un día fue el Diego Salinas.

Y es que estos edificios, a pesar de haber sufrido diferentes modificaciones a lo largo de toda su historia, lo cierto es que todavía hoy conservan, impasible, la solemnidad y el imponente aspecto de un complejo militar. Señorial y majestuoso, y al mismo tiempo de sencilla arquitectura que brilla con la pureza del blanco, el Diego Salinas se emerge en pleno centro de la ciudad para recordarnos que en San Roque se respira historia por cada uno de sus rincones.

3 Comentarios en Cuartel Diego Salinas, historia viva de San Roque

  1. Cuanta hambre quitó el cuartel en este pueblo para que de él ya no exista nada mas que el recuerdo en la mente de algunos.
    Porque de aquel imponente complejo amurallado, esos jardines que embellecían su entrada principal con ese edificio noble tan bonito. Los toques de diana, el delarriado de la bandera antes del anochecer.
    En fin de pena ver en que se ha convertido toda aquella maravilla.

  2. Lorenzo Perez Rodriguez el concejal socialista para todo de Andrés Merchan Cotos. Tildó de dibujitos.. El proyecto con el que José Antonio Ledesma se presentó a la elecciones locales por pirmera vez. Cuando pretendía hacer de esas históricas instalaciones un campus universitario para el Campo de Gibraltar.Con la finalidad de que la vida en el distrito centro de San Roque no decayera hasta los niveles actuales. Era necesario sustituir soldados por studiantes que dinamizarían la actividad económica y cultural de la ciudad.
    Pero que nos encontramos ahora? desidia de la Junta de Andalucía abandonando ese pabellón que albergaría los juzgados de 1ª instancia de la ciudad en locales comerciales del Toril mientras el pabellón en ruina, cualquier día se derrumba.
    LA EOI devaluada de San Roque ocupando la última planta del único pabellón con actividad. Y donde se puede ver a los enchufados del Club del Trabajo hacer como que buscan salidas laborales al pueblo, cuando solo lo hacen para los suyos, al resto que haga cursillos fraudulentos de la Junta o busque en infojobs. La biblioteca muy moderna donde el silencio no es la norma que debe imperar y van los fatigas del periódico gratis. Y se anuncia un restaurante famoso de Cortijillos que tendrá la concesión para explotar ¿la cafetería?.
    El antiguo pabellón de la Música con la Jefatura de la Policía Local lo único lógico justo y normal de esas instalciones.
    Lo que en su día iba a ser la sede de la UP, ahora es otra Casa Consistorial con letras grandes y sirve como decorado para la elección de las reinas y damas de la Feria, Toma ya reivindicación del papel de la mujer por parte del PSOE.
    La antigua no valía y allí está en la plaza de Armas muerta de asco, ni Algeciras o Jerez 5 veces la población e importancia que San Roque, tienen tanto espacio. Para qué mepregunto,
    Luego el patio de armas enlosado e iluminado de aquella manera lo ocupa una fuente con problemas de próstata por como surten el agua, unas estructuras metálicas para que niñatos se partan la boca con el patín y muchos macetones y banderas por todas partes.
    Luego el edificio noble que el PP se encargó de demoler y que era imagen de postal de la ciudad los su belleza y verdadera solemnidad con aquel jardín asilvestrado que tanto cuidaban los soldados y que en días de jura de bandera o de la Hispanidad lucían tan imponentes con los gallardetes de la bandera nacional, el merendero, la pajarera y el toque de corneta cuando se arriaba bandera llegado el ocaso. Hoy es una glorieta horrorosa lo único que se salva es el monumento al III Centº de la re-fundación de Gibraltar. Y un aparcamiento público vigilado por gitanos que dan una imagen bajuna y barriobajera de una ciudad y población mediocres, deprimentes, etc.
    Para colmo los edificios de viviendas de VPOs o las sociales de los palos amarillos, llevan los nombres de los 2 alcaldes socialistas 80’teros. las calles llevan los nombre del alcalde Vazquez de la Chica republicano-monarquico seguidor de Tienno Garvan el de la movia madrileña y un concejal barberán.
    El Regimiento que lo habitó solo tiene una calle conocida mas por ser la que está detrás de la ermita o enfrente de la piscina.
    Y de Diego Esteban Gómez de Salinas y Rodríguez de Villarroel, o simplemente Diego de Salinas (Madrid, 3 de agosto de 1649 – 27 de noviembre de 1720) Diego de Salinas . Quien daba nombre a todo el acuartelamiento desde la reforma de 1927, ni una placa ni un recuerdo ni nada. Habiendo sido el último gobernador de Gibraltar cuando el peñón era de España

  3. De vergüenza como está el pabellón de la junta en ruina y a punto d provocar un accidente pero claro nadie dice nada

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